Publicado en París por Winter – Dávila & Associés, el 23 de noviembre de 2021.                                                                

Si está interesado en invertir en Francia, o crear una empresa en Francia, lo invitamos a leer el presente resumen, que ha sido redactado por abogados franceses que hablan español, integrantes de Winter – Dávila & Associés.

En ese mismo orden de ideas, cabe señalar que esta publicación ha sido efectuada en base a las preguntas más comunes que tienen los empresarios que desean iniciar actividades comerciales en Francia.

Ahora bien, antes de iniciar la importación y exportación de productos en Francia, lo más prudente es tener en claro varias cuestiones, con la finalidad de evitar que la mercadería sea bloqueada en aduanas o descubrir posteriormente que los costos inherentes a la operación, superan la ganancia esperada.

En otras palabras, para asegurar la sostenibilidad de su proyecto de importación o exportación en Francia, es necesario asegurarse de la viabilidad, teniendo en cuenta los riesgos, los costos y las limitaciones que significan este tipo de operaciones, para luego poder beneficiar a su empresa con las ventajas que ofrece el país galo, bajo el respaldo del mejor estatuto jurídico de esta actividad.

Para este efecto, en la presente publicación vamos a mencionar los riesgos, los beneficios y el mejor estatuto jurídico de la importación y exportación en Francia:

Containers. Foto: pixabay.com

– Los riesgos de la importación y la exportación en Francia

De manera general, las actividades de exportación y exportación, son operaciones más arriesgadas que el comercio común dentro de un mismo país.

Dicho esto, podemos resumir los principales retos a tener en cuenta:

  1. La estructura de precios: Los precios de los bienes importados o exportados normalmente deben bajarse para poder cubrir gastos intrínsecos, como son el costo del transporte, aduanas, fletes, distribuidores, seguros, etc. Es decir, los márgenes son muy reducidos.
  2. Los riesgos asociados con el transporte: Tal vez son los riesgos principales a tomar en cuenta, todos los que tengan que ver con el traslado de los productos, como por ejemplo el deterioro de la mercadería, el retraso del vuelo, etc.
  3. Los riesgos asociados con cantidades: Las importaciones están a menudo sujetas a mínimos de pedido, lo que puede implicar un excedente de bienes, es decir, pérdidas y productos no vendidos. Asimismo, es posible que el producto necesitado no cuente con stock requerido, lo que imposibilitará realizar la operación.
  4. Los riesgos relacionados con la calidad: Normalmente surge una falta de conformidad con el producto por no tener la calidad esperada por el cliente o porque existe un pedido incorrecto. Cabe señalar que, el mercado francés se caracteriza por demandar productos de alta calidad, más allá de las regulaciones mínimas que establece la Unión Europea.
  5. Los riesgos legales: Son los que aparecen cuando no se puede entregar la mercadería solicitada o cuando por alguna razón la otra parte incumple con pagar los bienes exportados o importados. Para evitar esto, es recomendable solicitar un pago por adelantado cuando sea posible.
  6. Los riesgos culturales y problemas de comunicación: Posiblemente son los riesgos menos tomados en cuenta por las personas que iniciar actividades de exportación o importación. Sin embargo, es imprescindible conocer mínimamente la cultura francesa, puesto que será el país con el que se van a hacer las operaciones. Este conocimiento, lo hará capaz de negociar con un ciudadano francés y así poder ganar su confianza. Por ello, de ser el caso, es recomendable realizar el viaje, aunque implique un costo adicional, como también tiempo.

Ahora bien, para evitar todos los riesgos mencionados anteriormente, es sumamente recomendable contratar con un buen seguro, que cubra todo lo descrito precedentemente.

– Los beneficios de la importación y exportación en Francia

Para empezar, veremos los principales beneficios de importar mercancías en Francia. Este negocio puede ser sumamente interesante en los siguientes casos:

  1. Las mercancías o productos importados están poco presentes en el territorio francés: En este caso, el objetivo debe ser introducir nuevos productos;
  2. Cuenta con un contrato de exclusividad territorial que está firmado con el proveedor extranjero: En este supuesto, la meta es el importador y si es posible también el distribuidor exclusivo de los productos importados en Francia;
  3. El consumidor final francés está dispuesto a pagar por las mercancías un precio mucho más alto que en su país de origen: Dependiendo del producto que tenga pensado importar, es posible que el mercado francés lo valore más y de esta manera pueda introducirlo a un precio más alto.

Ahora bien, para el caso de exportar mercancías o productos Franceses, la operación puede ser altamente lucrativa cuando:

  1. La exportación permite aumentar significativamente el tamaño de su mercado;
  2. La exportación puede mejorar su movimiento de efectivo si un pago por adelantado es exigido;
  3. La exportación puede permitir rentabilizar de manera rápida algunas inversiones;
  4. La exportación puede permitir aumentar más rápidamente el valor de la empresa.

Puerto de Marsella (Sur de Francia). Foto: pixabay.com

El mejor estatuto jurídico para la actividad de importación – exportación en Francia.

Existen muchas posibilidades para operar un negocio de importación y exportación en Francia, como, por ejemplo, la microempresa, la empresa individual o la sociedad (EURL, SARL, SAS, SASU, etc).

Sin embargo, la mejor opción para desarrollar una actividad de comercio internacional en Francia es la sociedad, por su flexibilidad.

En efecto, teniendo en cuenta que la exportación – importación es una actividad potencialmente peligrosa, es mejor establecer una separación clara de los patrimonios personales y profesionales.

Asimismo, existen ayudas para las sociedades que se dediquen al comercio internacional, como por ejemplo la posibilidad de optar por el sistema del IVA “real”, a diferencia de la microempresa.

Ahora bien, es preciso indicar que, para cualquier exportación o importación será siempre necesario el consentimiento de ambas partes, es decir, el comprador y el vendedor, el exportador y el importador. En tal sentido, teniendo en cuenta que este acuerdo se materializa en general en un contrato de compraventa, cuyo propósito es determinar los costos y riesgos entre el vendedor y el comprador, es altamente recomendable contar con la asesoría de un abogado especializado, que domine la redacción de dicho contrato internacional, para facilitar negociaciones y evitar todo tipo de conflicto.

Si desea asesoría legal para iniciar su proyecto en Francia ¡No dude en contactarnos! (correo electrónico: contact@wdassocies.com)

AVISO LEGAL: Este artículo ha sido preparado sólo con fines informativos. No es un sustituto de asesoramiento legal dirigido a circunstancias particulares. No debe tomar o abstenerse de tomar cualquier acción legal basada en la información contenida sin primero buscar asesoramiento profesional, individualizado basado en sus propias circunstancias. La contratación de un abogado es una decisión importante que no debe basarse solamente en anuncios.

A propósito del autor,

David Winter

David Winter :
Abogado licenciado en Derecho por la Universidad La Sorbona de París (Francia). Es miembro del Colegio de abogados de París desde el 2012 y del Ilustre Colegio de abogados de Madrid desde el 2018. Cuenta con la distinción de ser socio fundador del Cabinet Montmartre, prestigioso despacho de abogados de París, como también de Winter – Dávila & Associés, firma internacional compuesta por abogados.

Este artículo ha sido publicado por Winter – Dávila & Associés, firma internacional con sede principal en París – Francia, compuesta de abogados especializados en derecho deportivo, derecho corporativo, arbitraje y representación.

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